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martes, 2 de octubre de 2012

Porqué tiendo mi cama

Mi madre siempre insistía en la importancia que tenía cumplir con el ritual de ordenar mi cama al momento de levantarme. Me decía que era mi primera tarea. Hoy, a sus 81 años, es la primera tarea que ella hace, sin falta y también trato de hacerlo así. Es mas, insistía en no sólo estirar los cobertores (chamarras, sábanas y sobrecama), es necesario sacudir todo. Esta afición mía de leer, me llevo a enterarme, que antaño se acostumbraba sacar las sábanas por la mañana a recibir sol. Ahora, cuando dispongo de tiempo, así lo hago y cuando me acuesto resulta muy agradable la forma en que me recibe mi cama.
Cuando era pequeño solía refunfuñar mucho antes de hacer mi tarea matutina porque mi madre nunca se tomó la molestia de explicarme las razones. Y la tarea, filosóficamente hablando, tiene mucho sentido para mi. Resulta que mi propósito final en esta vida es ser feliz. El propósito que elegí racionalmente. Debo entonces procurar por todos los medios a mi alcance, una situación que me permita alcanzar mi meta.
La primera parte de mi plan es establecer las condiciones para que sea posible el logro. Me parece que para poder ser feliz, en primer lugar debo llevar una vida digna y eso es imposible en un medio ambiente donde prive el desorden y la suciedad.
El orden y la limpieza se pueden comprar con dinero, pero también se pueden obtener con un poco de esfuerzo y sentido de amor propio. El orden, entendido como para cada cosa un lugar y cada cosa en su lugar, y la limpieza, en el sentido de ausencia de suciedad y manchas, son requisitos ineludibles para lograr mi propósito de vida.
Y, por eso, tiendo mi cama.

lunes, 15 de junio de 2009

Aperto libro

...si es vergonzoso que uno no pueda valerse de su propio cuerpo, sería absurdo que no lo fuera en lo que se refiere a la razón, que es más propia del hombre que el uso de su cuerpo.

Leído en: Retórica, de Aristóteles.

martes, 9 de diciembre de 2008

Crisis económica

Con eso que llaman "crisis económica" la mayor parte de periodistas hacen tanta bulla que alarman al ciudadano promedio.
Las estadísticas macro presentan un panorama desalentador y "las tendencias" calculadas a partir de esos números, espantan a muchos.
Tristemente debemos aceptar que los medios obtienen su sustento de vender malas noticias. Las buenas noticias no venden.
Sin embargo, me alegra mucho observar que en medio de la crisis he observado a muchos individuos que prosperan. Recién, mi vecino, abrió su segunda carnicería. Un amigo está pensando importar carros de lujo, otro joven amigo remodeló su pequeño negocio de venta de ropa.
Una lavandería industrial, que frecuento por razones de trabajo, está procesando volcanes, asi literalmente, volcanes de trabajo. Tengo unos familiares que poseen una imprenta y ellos siempre están ocupados y progresando.
Una de las grandes empresas que conozco está, viento en popa, celebrando la duplicación de su capacidad de producción.
Puedo continuar con una larga, larguísima, lista de personas que a pesar de las circunstancias que pintan los medios, prosperan. Individuos que no se dejan intimidar por las malas noticias que difunden los medios. Personas que no esperan que sean otros los que les tiendan la mano para salir adelante.
A lo largo de la historia se han presentado muchas situaciones críticas para los seres humanos pero, los mas valiosos de ellos, han recurrido al uso de su talento mas valioso para resolver los problemas y superarlos, la razón.

martes, 30 de septiembre de 2008

Adivine, ¿quienes son?

Los podemos encontrar en muchas esquinas de la ciudad elaborando, esmeradamente, contradicciones. Contradicen a los semáforos, contradicen los intereses de los pilotos y, para mas fregar, contradicen los propósitos de su función, mantener fluida la circulación de vehículos.

Su prepotencia y arrogancia solo se ven superadas por su ignorancia. Incapaces de sostener una conversación, argumentada y racional, acuden al poder, al cinismo y grosería como único recurso para justificar las sanciones que arbitrariamente imponen.

La cantidad de recursos con los que presumen hace concluir que su negocio es bueno. Motos, vehículos, chumpas, botas, gorras, accesorios; todo de muy buena calidad y en abundancia.

Su utilidad es cuestionable pero, considerando la multiplicación de municipalidades que los adoptan, su rentabilidad esta fuera de duda.

El verde chillante los identifica y prefieren atacar en manada. La solidaridad entre su gremio es anecdótica y contrastada con la de otros grupos de servidores públicos, de envidiar.

Morenos, si por las horas exposición al medio o por naturaleza, no lo se. Pero todos muy envalentonados por la libreta que suelen cargar al cinto.

Si usted adivina a quienes me refiero, no tengo premio; pero si un consuelo. Como los puede reconocer, sabrá que medidas tomar para evitarlos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Optimismo

Para ser optimista no bastan las frases hechas y repetidas de memoria, como recetas de cocina. Ni basta con leer al autor motivacional de moda. Tampoco basta con oraciones al creador.
Para ser un optimista real es necesario contar con una fuerte autoestima, una mente racional entrenada para comprender la realidad y una fuerte voluntad orientada a la acción y a la obtención de logros.
Las frases prefabricadas podrán ser muy bonitas pero si solo se usan, sin analizarlas e interiorizarlas previamente, pierden su sentido.
Los libros motivacionales de moda son productos diseñados por la mercadotecnia, orientados a las ventas y regularmente las ideas que presentan, son las mismas que otros autores publicaron previamente, maquilladas de diferente manera. No digo que todos sean malos, porque hay muy buenas obras de referencia, pero debiéramos ser muy cautelosos al invertir nuestro tiempo en la lectura de dichos libros.
Con las oraciones a Dios me preocupa que se eleven de una manera insensata y que eviten la acción. Son insensatas cuando no son coherentes con la realidad. Por ejemplo; "Dios mio, que le ganemos a la selección de Trinidad y Tobago" o "primero Dios le gano el negocio a mi competencia"; ¿es que los otros no son tan hijos de Dios como nosotros?. ¿Por qué tendría Dios que tener preferencia por nosotros?. Por otro lado, pensar que con la oración basta nos puede llevar a una situación de inacción. "Bueno, como ya hice mi oración, ahora me siento a esperar."
Un real optimista a evaluado sus capacidades reales, se conoce a si mismo y se valora. Cree en que es merecedor, que vale. Pero no se engaña. Su autoestima se deriva de la creencia que sus recompensas serán el producto directo de sus logros y que por lo tanto se ha hecho merecedor, con sus acciones, de ese premio.
Somos unos seres bendecidos con inteligencia y libertad. Esa bendición nos hace responsables directos de todas nuestras creencias y acciones. Si sometemos nuestras acciones a nuestra voluntad y nuestra voluntad la sujetamos a la reflexión racional, entonces tendremos sobradas razones para ser optimistas, porque estaremos utilizando nuestros mejores talentos para el logro de nuestros propósitos.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Pasión y razón.

No importa las veces que pierdas el rumbo, si posees la pasión necesaria y suficiente, siempre serás redimido.
La pasión te empuja, es el motor de tus logros individuales.
Es el fuego que te mantiene vivo.
La pasión racional, digo. No la pasión insensata que te empuja a creer en las vanas ofertas del político o del periodismo deportivo, que no se cansa de vender falsas ilusiones para nuestro fútbol .
La pasión es la fuerza que te levanta después de un traspié.
Pasión, padre de mis errores, madre de mis aciertos.
Es esa motivación que se contagia, que se convierte en liderazgo.
Lleva de los sueños a la acción hasta lograr la realización.

Cambia tu simple existir a un pleno vivir.