sábado, 1 de mayo de 2021

De como vivir frente a las pantallas es solo existir

 



Mientras disfruto de un video de hermosos paisajes no puedo evitar que mi mente sienta compasión por quienes no tienen la oportunidad de disfrutar la realidad y se tienen que conformar con una pobre reproducción de la experiencia.

La pandemia que sufrimos nos encerró, muchos no podemos disfrutar de largos paseos o viajes a destinos lejanos, ni podemos disfrutar de las reuniones sociales con libertad, ojalá en su momento hayamos disfrutado de esos placeres tan gratificantes.

El motivo de mi inquietud es ese grupo de personas que no se han dado el permiso para gozarse la vida de dicha forma.

Hoy muchos jóvenes se deben conformar con una reunión en Discord o con ver los videos de los viajes de Luisito comunica, convirtiendo a la pantalla, de un dispositivo cualquiera, en su única ventana al mundo donde vivimos.

Con el agravante de vivir una situación que se aleja de la realidad. Los viajes tienen momentos aburridos, momentos intensos, situaciones complicadas que retan el ingenio, momentos de temor. La vida en la pantalla es de: esto no me gusta, cambio. Y también es de “ya me aburrí, cambio”. Una vida de pantalla ligera y cómoda, sin mayores desafíos, y que se vuelve una adicción.

Las ideas que los libros se toman horas en comunicar se ven sustituidos por videos de pocos segundos que dan la falsa sensación de volvernos expertos en un tema.

En fin, así son las cosas. No quiero que parezca que creo que todo tiempo pasado fue mejor, solo creo que estamos cayendo en una trampa de superficialidad virtual, cuyas consecuencias no puedo prever, pero que estimo no son alentadoras.

miércoles, 2 de julio de 2014

La velocidad de la lengua

Admiro a las personas que muestran una gran velocidad al momento de replicar. No importa si es la respuesta a un agravio o es un punzante comentario que hace sonreír a todos los presentes. Parece que tienen todas las respuestas en la punta de la lengua y basta con un leve esfuerzo para escupirlas.
Me aburren quienes se tardan en responder. Quienes deben pensar varias veces sus réplicas y, aun así, se muestran dubitativos cuando se atreven a expresarlas.
Los peores son esos que en las charlas electrónicas, por chat o what’s app, tardan horas y hasta días en anotar sus comentarios. Parece que antes de responder deben consultar su biblioteca, san google y la opinión de sus más cercanos. Y me molestan porque le restan viveza y fluidez a la conversación.
La certeza de los comentarios veloces es lo de menos, lo importante es no permanecer callado y parecer retrasado mental. (Ahora que lo pienso bien, de allí debe venir el calificativo de retrasado: alguien que tiene atraso en responder). Dar la impresión de combativo, de mucha agilidad mental, es la prioridad.
Dice la palabra “Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia” Proverbios 10, 11. El silencio es un tipo de violencia, mientras la palabra espontanea es fuente de vida, sin dobleces, ni malas intenciones largamente reflexionadas. El justo opina pronto, permite que su sabiduría desborde rápido de su boca. Opinar es otorgar por destellos nuestra sabiduría a los demás y cuanto más rápido, mejor.
Los comentarios le dan vida a los blogs, son bienvenidos siempre en este modesto espacio de mi opinión, suplico la paciencia del lector porque siempre tardo, mucho, pero mucho, en responder.

Bazinga!!!

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Avaricia y pobreza

Avaro.
Irracionalmente egoísta.
Me debato entre si debo compartir mis miserables conocimientos o si los debo ocultar en un cofre y enterrarlos lejos de la vista de los piratas que pueden aprovecharlos.
El Moyas, en unos párrafos de su más celebrada novela, me aclara el panorama y provoca mi vergüenza. 

"Los pordioseros se arrastraban por las cocinas del mercado, perdidos en la sombra de la Catedral helada, de paso hacia la Plaza de Armas, a lo largo de calles tan anchas como mares, en la ciudad que se iba quedando atrás íngrima y sola. 
La noche los reunía al mismo tiempo que a las estrellas. Se juntaban a dormir en el Portal del Señor sin más lazo común que la miseria, maldiciendo unos de otros, insultándose a regañadientes con tirria de enemigos que se buscan pleito, riñendo muchas veces a codazos y algunas con tierra y todo, revolcones en los que, tras escupirse, rabiosos, se mordían. Ni almohada ni confianza halló jamás esta familia de parientes del basurero. Se acostaban separados, sin desvestirse, y dormían como ladrones, con la cabeza en el costal de sus riquezas: desperdicios de carne, zapatos rotos, cabos de candela, puños de arroz cocido envueltos en periódicos viejos, naranjas y guineos pasados. 
En las gradas del Portal se les veía, vueltos a la pared, contar el dinero, morder las monedas de níquel para saber si eran falsas, hablar a solas, pasar revista a las provisiones de boca y de guerra, que de guerra andaban en la calle armados de piedras y escapularios, y engullirse a escondidas cachos de pan en seco. Nunca se supo que se socorrieran entre ellos; avaros de sus desperdicios, como todo mendigo, preferían darlos a los perros antes que a sus compañeros de infortunio. 
Comidos y con el dinero bajo siete nudos en un pañuelo atado al ombligo, se tiraban al suelo y caían en sueños agitados, tristes; pesadillas por las que veían desfilar cerca de sus ojos cerdos con hambre, mujeres flacas, perros quebrados, ruedas de carruajes y fantasmas de Padres que entraban a la Catedral en orden de sepultura, precedidos por una tenia de luna crucificada en tibias heladas..."  

La pobreza no está en poseer menos que los demás, está en el temor de perder lo que se tiene, sin importar si es mucho o poco.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Demasiado amor?

Max nació en un pequeño poblado de la provincia, en la calurosa costa del pacifico guatemalteco. Su padre lo abandonó al año de nacido. Creció con su madre y su hermana mayor. Tuvo la fortuna de contar con el apoyo de toda la sociedad para su educación y aprovechó hasta donde pudo al graduarse, sin honores, de perito contador.
Al casarse su hermana se quedó a vivir con su madre quien sobrevivía vendiendo fruta en los
buses de transporte urbano.
A los diecinueve años se trasladó a la capital del país, a la casa de su cuñado, porque había logrado ingresar a la universidad estatal para estudiar auditoría; sin intuir que la persecución de su sueño iba a derivar en desgracia.
Al pequeño Max su madre y hermana siempre le cumplieron sus deseos, en la medida del contexto donde crecieron. Le dieron mucho, mucho amor y Doña Goyita siempre le insistió a Lorena que debía velar por el bienestar de su hermanito. Max captaba toda la ternura que esas dos mujeres eran capaces de sentir. El amor por él rebalsaba todo el espacio disponible en ambos corazones.
Max, o Mashito como le decían sus familiares, no extrañó la ausencia de su papá, pues lo único que le faltó de él es algo que no podía añorar, pues nunca lo conoció, los valores que transmite un papá.
Fue durante el bautizo de bienvenida cuando el infierno se abrió, de la mano de una hermosa jovencita con un tatuaje en la muñeca izquierda y un coqueto piercing en la ceja derecha.
-Prueba, sólo un toque para quitar el frío- le dijo mientras le extendió un extraño cigarrillo, de extraño olor – es de los que dan risa.
Narrar el derrumbe de Max es mucho hablar por muy poco que decir. Una cosa llevó a la otra y al poco tiempo estaba de regreso en la provincia porque, a pesar del encubrimiento de Lorena que se esforzaba por ocultar los abusos y robos de su hermano, el cuñado ya no lo aguantó más y lo sacó de su casa.
Me enteré de la vida Max porque mi madre, con ese corazón generoso que la caracteriza, ayudaba a Doña Goyita pagándole por tareas innecesarias y mandados sin sentido pues ella siempre andaba urgida de dinero por las crecientes exigencias de su hijo.
Me contó mi madre, unos días después de la muerte de Max, que si ella no le entregaba por lo menos un octavito a su hijo, este reaccionaba con lujo de violencia contra ella. Tal era el temor que el ingrato ejercía sobre su madre que ella se veía urgida a pedir prestado, limosna o vender los pocos enseres de su casa para cumplir sus necesidades de droga y alcohol.
La tragedia me golpeo y dejó muchas dudas: ¿hasta dónde debe llegar el amor para proteger y ocultar la realidad? ¿Qué tanto más vale la felicidad ajena a costa de la propia?
Ocultar la mediocridad y maldad de los seres queridos en pequeños actos ¿hasta dónde nos puede llevar?

¿Puede “mucho amor” ser “malo”?  

jueves, 21 de noviembre de 2013

Aperto libro

Que gran cantidad de equivocaciones las que cometemos los que hemos pretendido enseñar sin haber alcanzado todavía la madurez del espíritu y la tranquilidad de juicio que las experiencias y los mayores conocimientos van dando al final de la vida. El mero conocimiento no es sabiduría. La sabiduría sola tampoco basta. Son necesarios el conocimiento, la sabiduría  y la bondad para enseñar a otros hombres. Lo que deberíamos hacer los que fuimos alguna vez maestros sin antes ser sabios, es pedirles humildemente perdón a nuestros discípulos por el mal que le hicimos.

Leído en: El olvido que seremos
Escrito por: Héctor Abad Faciolince

lunes, 11 de noviembre de 2013

¿Será posible que los muertos vuelvan a vivir?

Al salir de la casa, junto a mi hijo, una sonriente señorita nos abordó, al momento que nos entregaba un volante, al que llamó "tratado", nos hizo la cordial invitación a leerlo y reflexionar sobre su contenido junto a la lectura de la biblia.
El titulo del documento es ¿será posible que los muertos vuelvan a vivir? y, debo darle la razón a quién me lo entregó, es importante la reflexión al respecto.
Si es posible que los muertos vuelvan a vivir, no me interesa. No tengo evidencia palpable de ello, ni puedo vivir en función de esa posibilidad. Hoy estoy vivo, hoy siento, hoy estoy consciente de mi vida y decido dedicarme a vivirla, punto final.
No encuentro beneficio alguno en creerme una oferta imposible de probar: "va a haber resurrección" (Hechos 24:15).
No puedo encontrar consuelo cuando muera un ser querido debido a dicha esperanza. Una oportunidad tengo para demostrarle mi cariño a quien lo deseo, si la dejo pasar es simple, la perdí. Me sirve mas tener plena consciencia del valor del hoy y no dejarlo pasar.
La muerte es una realidad, somos finitos. Si busco un alivio fantástico para evitar el temor obsesivo a lo inevitable, sólo vivo un engaño que me impide amar lo que realmente vale "la vida".
Hace mas de 2,300 años Epicuro afirmaba, creo que con razón: "si donde yo estoy no está la muerte, y donde está la muerte no estoy yo, ¿por qué temerla?".

jueves, 20 de junio de 2013

Lo confieso...

Hace dos días mi hija mediana me dio un hermoso regalo para celebrar el día del padre. Bueno, realmente fueron tres en uno, una canción, un abrazo muy sentido y unas lágrimas que gritaban te quiero mucho.  La tarde de ayer, mientras sostenía una agria discusión financiera, a mi hijo de once años lo asaltaban cerca de mi casa, al regresar del gimnasio. Cuando me enteré del suceso estaba muy lejos de él y muy cerca de mi hija mayor que celebraba con euforia un triunfo laboral. Al regresar a la casa, después de contarle el suceso a su madre y a la hermana, mi hijo se refugió en mis brazos un largo rato, cenamos, terminó sus tareas y nos fuimos a dormir... juntos, como solíamos hacerlo hace algunas lunas. Es la una de la mañana y no logro conciliar el sueño porque estoy velando el de él, no vaya a ser que despierte con miedo y necesite mi consuelo.
Llevo años buscando la felicidad, tengo once de haberla completado, pero a ratos pierdo el rumbo de tan acostumbrado que estoy a ella y continúo con una búsqueda que ya carece de sentido. Debo confesar que muchas pasiones atraen mi atención: leer, dar clases, los negocios. Debo aceptar que muchas veces me entretengo en pasajeros placeres que derivan en culpa por el tiempo perdido. Mas con alegría se decir que he identificado mi mayor fuente de dicha: ser padre.
Para llevar una vida plena es preciso reconocer el objeto de las pasiones personales y yo tengo cuatro. De una llevo el apellido y las otras tres llevan el mío.
Si, claro que se que alguna día partiran y seguirán su propio camino. Lo se. También se que debo ocupar mi tiempo en esas otras pequeñas cosas que también me hacen feliz y productivo, mientras ellos tres construyen sus relaciones, su profesión, su vida. Tampoco olvido que debo mantener abiertos mis brazos para cuando deseen regresar por un tierno abrazo repleto de amor.
Sólo les pido dos cosas, una para mis nietos y otra para mi. Que amen a sus hijos, siempre, y, para mi, una pequeña plaquita, junto a mis cenizas, que diga: "Fue un buen padre".

lunes, 22 de abril de 2013

Aperto libro


Para no ser de los que se callan, para dar testimonio a favor de aquellos apestados, para dejar al menos un recuerdo de la injusticia y la violencia que se les habían infligido, y para decir sencillamente lo que se aprende
en medio de las calamidades: que hay en los hombres mas cosas que admirar que cosas que despreciar.

Me dijo mi amigo: Albert Camus
¿Donde?: En La peste

jueves, 3 de enero de 2013

Aperto libro

Había un corredor que decía que, ya desde que empezaba a correr, y luego durante toda la carrera, no hacia más que rumiar para sus adentros una frase que le había enseñado su hermano, que también era corredor: Pain is inevitable. Sufferin is optional, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional, depende de uno. Por ejemplo, cuando una persona está corriendo piensa: "Uf, qué duro, no puedo más", lo de la dureza es un hecho inevitable, pero lo de poder o no poder más, eso queda ya al arbitrio del interesado. Creo que estas palabras resumen de manera clara y concisa lo más importante de un maratón.

Leído en: De qué hablo cuando hablo de correr.
Escrito por: Haruki Murakami

martes, 23 de octubre de 2012

Perdón y olvido

"Es por eso que nosotros invertimos una fortuna en medios. Creo que a través de los medios masivos podemos hacer llegar la voz a mucha gente, crear opinión de que debemos practicar el perdón, pues sin perdón no hay olvido. No podemos vivir en un país donde no haya perdón ni reconciliación".
Jorge H. López
En entrevista de Prensa Libre del 21 de octubre.

Al finalizar la lectura de la entrevista no puedo evitar los múltiples cuestionamientos que, atropellados, acuden a mi mente:
Si una mujer es victima de la violencia intrafamiliar, ¿la solución es que perdone y olvide?
Las esposas de los pilotos de unidades de transporte público, ¿deben enseñar perdón y olvido en el corazón de sus hijos huérfanos?
Mi vecino, que sostiene a su familia con su negocio de fletes ¿debe llenar el plato de sus hijos con perdón y olvido para los delincuentes que le robaron su vehículo?
¿Mis hijos deben aprender a perdonar y olvidar a los delincuentes de cuello blanco que elegimos cada cuatro años? Sin importar cuanto hayan robado, ni cuanta miseria generan a su paso.
¿Debo perdonar y olvidar los abusos de mis socios y amigos en los negocios, en el matrimonio, en la escuela? Y no ponerle punto final a sus desmanes.
Si la norma para vivir pacíficamente en sociedad es el perdón y no el respeto por el derecho ajeno, ¿para que gastamos tanto dinero en tribunales de justicia? ¿Para qué tanto esfuerzo por legislar?
¿Será que el perdón es bueno para la democracia y el olvido es mas importante que la república?
Y, si el perdón y el olvido son las metas, ¿cuál es el propósito de amenazar al pecador con el infierno?
¿Será que siempre debe prevalecer el valor del perdón sobre el valor de la justicia?

martes, 2 de octubre de 2012

Porqué tiendo mi cama

Mi madre siempre insistía en la importancia que tenía cumplir con el ritual de ordenar mi cama al momento de levantarme. Me decía que era mi primera tarea. Hoy, a sus 81 años, es la primera tarea que ella hace, sin falta y también trato de hacerlo así. Es mas, insistía en no sólo estirar los cobertores (chamarras, sábanas y sobrecama), es necesario sacudir todo. Esta afición mía de leer, me llevo a enterarme, que antaño se acostumbraba sacar las sábanas por la mañana a recibir sol. Ahora, cuando dispongo de tiempo, así lo hago y cuando me acuesto resulta muy agradable la forma en que me recibe mi cama.
Cuando era pequeño solía refunfuñar mucho antes de hacer mi tarea matutina porque mi madre nunca se tomó la molestia de explicarme las razones. Y la tarea, filosóficamente hablando, tiene mucho sentido para mi. Resulta que mi propósito final en esta vida es ser feliz. El propósito que elegí racionalmente. Debo entonces procurar por todos los medios a mi alcance, una situación que me permita alcanzar mi meta.
La primera parte de mi plan es establecer las condiciones para que sea posible el logro. Me parece que para poder ser feliz, en primer lugar debo llevar una vida digna y eso es imposible en un medio ambiente donde prive el desorden y la suciedad.
El orden y la limpieza se pueden comprar con dinero, pero también se pueden obtener con un poco de esfuerzo y sentido de amor propio. El orden, entendido como para cada cosa un lugar y cada cosa en su lugar, y la limpieza, en el sentido de ausencia de suciedad y manchas, son requisitos ineludibles para lograr mi propósito de vida.
Y, por eso, tiendo mi cama.

sábado, 30 de junio de 2012

Construir el futuro


La elección del camino a seguir en la vida es una de las decisiones de mayor complicación que un joven debe enfrentar, las opciones son muchas y el conocimiento, a esas alturas del partido, muy escaso. Orientar apropiadamente al joven, sobre la mejor forma de modelar su futuro es uno de los retos más inquietantes que debe enfrentar la educación formal de hoy en día.
Los contenidos oficiales dedican mayor atención al aprendizaje de conocimientos, que en un momento dado puede resultar irrelevantes, que a propiciar el conocimiento interior de los futuros adultos. Y es que no es una tarea fácil.
El esfuerzo significa intentar ayudar al estudiante, a identificar cuáles son los gustos y las pasiones que hacen palpitar intensamente su corazón, para que, más tarde, cuando le toque elegir, este conocimiento le ayude a tomar una mejor decisión sobre su destino. Y no solo eso, alimentar los sueños identificados haciéndole creer que es posible lograrlos. Cuáles son los sueños posibles es tema para otra ocasión, pero estos no debieran estar delimitados por la ignorancia.
La única forma que se me ocurre para colaborar efectivamente en esta decisión es proveyendo a los jóvenes de experiencias diversas que los ayuden a identificar sus gustos. Experiencias de toda índole y del mejor nivel, Alfred Adler llama a esto “ampliar el campo fenomenológico”. Desde bandas escolares sofisticadas con orientación profesional, pasando por experimentos científicos y tecnológicos hasta experiencias productivas en diferentes especialidades que les permitan disfrutar del placer del logro. Cuanto más variadas e intensas las experiencias, mejor.
Claro que esto significa un esfuerzo adicional de parte de las entidades responsables de la educación, privadas y públicas; sin embargo, los resultados seguramente recompensaran la inversión con creces. Se le atribuye a Woody Allen la frase “Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”, parafraseando, podemos construir una visión que oriente los esfuerzos de los educadores: “Nos interesa el futuro porque es el sitio donde nuestros alumnos van a pasar el resto de sus vidas”. 

miércoles, 6 de junio de 2012

Y por sus frutos los conoceréis...

No pude evitar el deseo de compartir los frutos del trabajo de mi hija...

miércoles, 9 de mayo de 2012

Mis zapatos viejos

Foto: www.decorahoy.com
Recién hacia la cuenta de los pares de zapatos de los que dispongo y me llamó la atención la poca importancia que le doy al calzado. Resulta que solo dispongo de tres pares de zapatos en buen estado. El resto, otros tres pares, ya están en malas condiciones; pero aún así, les doy una buena lustradita y me siguen siendo útiles.
Una cosa llevo a la otra y terminé, después de una breve cadena de reflexiones, haciendo una evaluación sobre el uso que le doy a mi dinero. Resulta que mi principal gasto es en educación, tanto la de mis hijos como la mía. Libros, colegiaturas, copias, útiles, tecnología. Después siguen los gastos de funcionamiento,  como gasolina, mantenimiento, servicios. El siguiente gasto es diversión con mi familia. Películas, comidas fuera y chucherías. Y así hasta llegar al rubro en el que menos gasto, ropa para mi.
Y es que me resulta complicado atender este ultimo apartado. Con recursos limitados, me veo obligado a elegir entre un libro de Ken Follet y ese par de zapatos que exhiben en el local que está a la par de la librería. No lo dudo ni un instante, siempre prefiero esas hojas de papel con manchas negras.
Por fortuna conozco mi pasión y puedo realizarme viviendola.
Muchas horas de desvelo le he dedicado a buscar la justificación a esta fugaz existencia y, no se si temprano o tarde, llegué a relacionarla con la realización de los sueños motivados por mi pasión mas profunda, mi gusto por el conocimiento y por compartirlo.
Ya no importa mas si mi segura muerte llega pronto o tarde, solo espero que me sorprenda con un libro en la mano o sosteniendo una discusión honesta con alguien que no comparta mis ideas. Bueno, y si ese alguien es uno de mis hijos... valdrá la pena haber vivido.

lunes, 23 de abril de 2012

De cruzadas

Siempre me sorprendieron las historias de cruzadas. El rey Ricardo abandonó su trono en Inglaterra y en su ausencia se desarrolló toda la trama del príncipe Juan contra el ladrón mas querido de las leyendas, Robin Hood, solo por citar un ejemplo, pero abunda el material sobre el cuál se puede conversar porque las cruzadas  se realizaron durante un período de casi 200 años. Los motivos de estas guerras eran principalmente religiosos y su propósito final era el de obtener una indulgencia.
Actualmente se libran cruzadas, no tan sangrientas, pero quizá un poco violentas con el propósito hacer valer propuestas consideradas ideales. La que mas destaca es la cruzada en pos de la democracia. Se le atribuyen características y bondades que la convierten en una panacea por la que vale la pena todo sacrificio. Lamentablemente, al igual que las cruzadas de la antigüedad, son luchas que no conducen al destino deseado porque los motivos no son racionalmente comprendidos.
Ya tenemos treinta años de elegir por medio de la elección popular a los gobernantes de nuestro país y seguimos a la deriva. La corrupción nos corroe, la incapacidad de los gobernantes es incuestionable, la justicia es privilegio de unos pocos y fácil de evadir. En fin, la democracia no nos ha ayudado a elevar nuestro nivel de vida, tal como prometen los políticos durante sus campañas.
Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la  titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo. En sentido estricto la democracia es una forma de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes. (Fuente: Wikipedia).
El problema es que confundimos democracia con república, esta última es el gobierno de leyes y si es un motivo correcto para emprender una cruzada ideológica.

miércoles, 11 de abril de 2012

Filosofos

¿Quién es filósofo?
Puede ser que el filósofo sea quien sabe la historia de la filosofía y es capaz de distinguir a los diferentes autores con sus respectivas propuestas. Entonces debemos creer que para ser filosofo es necesario pasar mucho tiempo estudiando, leyendo mucho. No basta con leer El mundo de Sofía de Jostein Gaarder. No bastará con conocer las referencias que se hacen a los trabajos de los filósofos, denominados asi históricamente. Es necesario leer, que digo leer, es necesario "estudiar" La critica a la razón pura, para tener un criterio bien formado sobre Immanuel Kant si deseo colgar el titulo de filósofo en la pared principal de mi sala de estudio. Para que mis realizaciones sean acordes a mi aspiración filosófica deberé, entonces, dedicarle muchos años de consciente esfuerzo a la obtención de un grado académico que me avale como filosofo. 
Y puede ser que no, que el filosofo sea alguien que se dedica a estudiar los problemas de la vida y a buscar la forma de entenderlos racionalmente. Claro que sin algunos estudios sus conclusiones quizá sean muy anticuadas, porque resolverá los problemas de la misma forma que ya lo hicieron otros antes. Sufrirá por las limitaciones de no pararse sobre los hombros de gigantes. Pero puede ser que los problemas los plantee y solucione de formas no tradicionales por no estar influido, ni condicionado.
Personalmente no dispongo de tiempo para estudiar al nivel de un experto de la historia filosófica y únicamente me interesa saber la generalidad de las corrientes filosóficas. De momento, ya tome una decisión en base a lo que conozco. Se que Platón y Aristóteles tomaron caminos divergentes, yo me inclino por aceptar la propuesta del segundo de ellos, que la realidad existe. Después asumo la propuesta de Rand, para conocer la realidad dispongo de mis sentidos y para actuar de acuerdo a la realidad dispongo de la razón.
Ninguno de ambos cumple con el requisito ser un historiador titulado en filosofía, pero sus propuestas me parecen sensatas. Y eso basta para mi que únicamente me sirvo de la filosofía para entender mi vida.

martes, 27 de marzo de 2012

Responsabilidad

Ya de regreso a mis habituales actividades en la red me encontré con un simpático articulo que se titula "Usted es pobre porque quiere" y en esencia la idea que presenta es:  Afirmar que los pobres lo son porque no han aprendido a hacer riqueza,  es lo mismo que decir que los ciegos lo son porque no han aprendido a ver y que a mí me asaltaron porque no he aprendido a evadir la violencia. Un traslado de responsabilidad de lo más cómodo para el agresor.
Algo de la afirmación central del articulo no me parecía correcto y me hizo ruido, pero no supe descifrar el inconveniente hasta hace unos momentos. 
Nada mejor que la oración de la serenidad, generalmente atribuida a San Francisco de Asís, para iluminar el análisis del articulo:
Dios, concédeme la serenidad
para aceptar las cosas 
que no puedo cambiar,
el valor para cambiar las cosas
que puedo cambiar y
la sabiduría
para conocer la diferencia...
¿Está la violencia bajo mi control? Aunque la respuesta es no, porque puedo buscar la forma de presionar a las autoridades para cumplan con su cometido; de todas formas, en el corto plazo, solo me queda aceptar serenamente la incapacidad de los gobernantes.
¿Está bajo mi control dejar de ser ciego? Definitivamente no, solo debo aceptar con serenidad la naturaleza de mi sentido de la vista.
¿Es mi situación de pobreza natural? Si ¿Es posible cambiar mi pobreza natural por una riqueza artificial? Si, porque otros ya lo han hecho ¿Que necesito para cambiar mi situación de pobreza natural? Sabiduría, para entender que es posible cambiar mi situación y también, sabiduría, para encontrar el camino para resolver mi situación. Además necesito valor para aceptar la responsabilidad de mi vida y valor para enfrentar la realidad con el ánimo de cambiarla.
No podemos retirarle la responsabilidad individual a cada uno sobre su situación en la vida. Aunque también es necesaria la sabiduría para entender la diferencia entre quienes si son capaces y quienes no de responsabilizarse.

miércoles, 25 de enero de 2012

Ron Paul

Admiro muchas cosas de algunos ciudadanos de EUA. Principalmente la influencia positiva que han ejercido en la civilización mundial.
Lamento muchas otras cosas de otros ciudadanos de USA. Porque han construido el sistema mercantilista mas corrupto del mundo y, lo que es peor, han contribuido, con sus acciones, para que los enemigos del capitalismo difamen el único sistema que permite el desarrollo de las naciones.
Mercantilista es el que se apoya en sus contactos, con los gobernantes de turno, para conseguir jugosos negocios que de otra manera no conseguiría. Fabricantes de armas, constructores de obra pública, banqueros y financistas. Los hechos recientes muestran un mercantilismo muy fuerte que está socavando los cimientos de una gran nación. Y me temo que si siguen por el mismo rumbo, derrumbaran al país.
Sin embargo, los ciudadanos inteligentes han detectado una opción de salvación: Ron Paul.
Ojalá sea honesto en sus planteamientos, porque de serlo, puede salvarlos de la debacle. Le pongo al ojo a ese político porque si llega a funcionar puede ser el nuevo modelo de político que necesitamos en Latinoamérica.




miércoles, 18 de enero de 2012

Tarde



Tarde aprendí que debía callar, ya había dicho lo que pensaba.
Tarde me enteré que la capacidad no vale para progresar en los empleos, ya había ofendido a quienes deseaban mantener las aguas calmadas.
Muy tarde me enteré que al único que debo complacer con mis actos es a mi mismo, ya había sujetado mi vida a la opinión de otros.
Me tardé en comprender que mi felicidad es mi mas grande meta, las cadenas de la religión me ataban sin sentirlas y me dediqué a atender los intereses de otros.

Ojalá no sea tarde para empezar, otra vez, de nuevo...