miércoles 15 de julio de 2009

Sueños




¿Y si...

este tipo no hubiese tenido sueños?


¿Y si...

...no hubiese seguido sus sueños?

Seguramente muchos de sus alumnos ya lo hubiesen olvidado y estaría esperando ansioso el día de su jubilación, para empezar a disfrutar con alegría su pensión.

Si este hombre no hubiera tenido el valor de abandonarlo todo para buscar la realización de sus sueños y si este mortal solo hubiera perseguido la fama, el poder y la fortuna; lo que nos habríamos perdido los que buscamos inspiración para, simplemente, abandonar la cama todas las mañanas.

miércoles 8 de julio de 2009

Heroe desaparecido

En un lugar del centro de las Américas, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un héroe, unos de esos que te encuentras a cada esquina pero que no reconoces. Vivía digo, porque ya no lo hace mas; para perjuicio de sus prójimos.


Dirigía con éxito una pequeña empresa, aunque no creo que existan las empresas pequeñas, que le daba empleo a diez obreros y surtía de obras de arte a los hogares de su ciudad, pues fabricaba de forma artesanal puertas, portones y balcones de metal de acuerdo a las particulares necesidades de cada cliente.


¿Héroe?, se preguntaran, ¿héroe, por qué héroe?. Si sólo era un pequeño capitalista, herrero de profesión. Es un héroe, bueno “era un héroe”, porque era un sujeto que practicaba la virtud, que cumplía con su deber a pesar de las circunstancias.


Al reflexionar brevemente sobre su desempeño en la vida nos podemos dar cuenta de su multiplicidad de virtudes. No obligaba a nadie a sacrificarse por él, ya que era responsable de su propio sustento sin arrebatárselo a nadie, subsistía en el mercado gracias a la práctica de las virtudes de la disciplina, honradez, perseverancia.


Era un estudioso de los materiales y de las técnicas, cumplía sus obligaciones con sus empleados, familia, proveedores y clientes en un entorno que se lo dificultaba.


Repentinamente, desapareció. No se despidió de nadie, ni su familia pudo averiguar su paradero. Un día de tantos, sus empleados recibieron su paga completa, sus proveedores recibieron la cancelación de sus adeudos y los clientes vieron concluidos sus encargos. Y se fue.


Faltando él, faltó el alma de aquella gran familia que era su empresa. Todo la herencia de su trabajo se repartió sin ganancia. No existe ningún registro de las perdidas porque no se pueden, ni podrán, cuantificar. Se cerró el taller, se perdieron los clientes, dispersáronse los obreros. Unos dejaron el país con rumbo al norte y otros dejaron el oficio. Todos los hilos atados por el héroe se enredaron y se rompieron.


Muchas razones, muchos motivos quebraron por fin la voluntad de nuestro héroe. La decepción provocada por una familia que nunca supo valorar su esfuerzo, la envidia de quienes nunca pudieron lo que él si pudo, el castigo que los gobernantes imponen a los exitosos con mas impuestos.

sábado 4 de julio de 2009

La vida

Lecturas citables:

A veces una batalla perdida es un progreso conquistado. Cuanta menos gloria, más libertad. El tambor calla, y la razón toma la palabra. Es el juego del gana pierde.

Leído en: Los Miserables, Victor Hugo.

miércoles 17 de junio de 2009

Feliz dia del padre

Cuando…
… fui víctima del abuso de los niños mayores, no estabas allí.
… me surgieron mis primeras dudas sobre el sexo, tuve que averiguar las respuestas en el cine y en las revistas baratas que cayeron en mis manos.
… jugué mis primeros partidos de futbol y básquet, no me fuiste a ver.
… no me pude anudar la corbata, esperé llegar a la reunión para que alguien me ayudara.
… sufrí el primer dolor de “amor”, ni te enteraste.

Hoy…
…si alguien amenaza la integridad de uno de mis hijos, estoy aquí para defenderlos.
… después de las comidas, aprovecho para enseñarles de sexo antes que me pregunten.
… trato de estar en cada entreno o presentación de mis niños.
… celebro la primera vez que mis hijas usan tacones altos y los llevo a cortarse el pelo.
… tengo mi hombro disponible para cuando sea necesario.

Hoy se todo lo que debo hacer para ellos y que sepan que los amo.

¡Feliz dia del padre!

martes 16 de junio de 2009

Otra vez la realidad

Dando vueltas por el supermercado me dediqué a observar a los compradores y sus rituales de compra.
Una pareja de jovenes padres se dedicaba con gran afán a elegir la mejor opción entre la amplia variedad de pañales que ofrecía el estante.
Una exigente señora verificaba el aroma de los diferentes shampoos, destapando cada envase de los que se exhibían.
Entre la amplia variedad de precios, marcas y calidades, una ama de casa estaba eligiendo la leche, otra el pan de rodaja y, mas adelante, otro comprador seleccionaba un suplemento vitamínico.

Como toma la gente sus decisiones, ¿será que cierra los ojos y compra lo primero que su mano alcanza?, ¿será que evalua racionalmente en función de la realidad y de los indicadores que esta le provee, como precio y calidad?, ¿será que toma sus decisiones tomando en cuenta las experiencias anteriores?.

¿Será que toma en cuenta la realidad de su saldo en el banco o del contenido de su billetera?

¿O será que debido a sus percepciones personales es incapaz de distinguir la realidad de sus conceptos subjetivos?

Ciertamente, no todos toman la realidad como referente para tomar sus decisiones, pero quienes si lo hacen aseguran mejores resultados.

lunes 15 de junio de 2009

Lecturas Citables

...si es vergonzoso que uno no pueda valerse de su propio cuerpo, sería absurdo que no lo fuera en lo que se refiere a la razón, que es más propia del hombre que el uso de su cuerpo.

Leído en: Retórica, de Aristóteles.

jueves 11 de junio de 2009

Para que sirve la realidad

Los ojos nublados por el llanto no permitían que Emilia pudiera ver a su esposo de rodillas frente a ella. Sin embargo, nada podía hacer para no escuchar sus suplicas:
“No te vayas, por favor no te vayas. Tu sabes que te quiero, sabes bien cuanto te quiero”- repetía Oscar, una y otra vez.
A ratos las palabras de él perdían sentido y solamente sonaba un lejano rumor que se confundía con las imágenes que acudían a la mente de ella.
Emilia no podía dejar de pensar en los golpes recibidos, los halones de pelo y las humillaciones.
Mientras él seguía repitiendo cuanto la amaba, ella alcanzaba a sentir el fuerte olor a licor que acompañaba su letanía.
“Por favor, por favor. Por todo el amor que nos tenemos. Por este amor que es lo único que cuenta. La única realidad que cuenta. Por favor, no te vayas. Piensa en mi. Que sería de mi, si tu te vas. ¿O es que ya no te importo? Dime. ¡Dímelo! ¡Dime que ya no me amas y mi vida terminará!”-repetía Oscar otra vez, sin lograr conmoverla.
El fuerte dolor en el costado obligo a Emilia a inclinarse un poco hacia el lado derecho. “Otra costilla rota, esto ya no puede seguir así”- se repitió ella con firmeza.
“Te prometo que esta si es la última vez que pasa. Nunca. Nunca más. Te lo prometo. Pero por favor, no te vayas...” Oscar apenas logró terminar esta última oración porque rompió a llorar, con desesperación por su impotencia. Estaba seguro que esta vez no lograría detenerla.
Ella se permitió una última duda. “¿Y si es cierto?, ¿y si esta vez si es cierto y ya no me volverá a pegar?, ¿y si se mata al no verme más? Qué difícil tomar esta decisión. Es que no se si creer en sus palabras y promesas. Dios mío, ayudame. ¿Qué hago? No se como tomar esta decisión. Como puedo...”. El fuerte dolor en su costado, que le garantizaba una costilla rota, interrumpió su reflexión.
Lo apartó de su lado y, sin recoger la caja que contenía sus pocas cosas, salió del pequeño cuarto que alquilaban en un palomar.
Él se quedo llorando hasta que los efectos del licor lo durmieron.