martes, 22 de junio de 2010

Triste mundial

Me resulta triste la tendencia que muestran los sistemas que utilizan los técnicos de los equipos de futbol.

Hace unas semanas el Barcelona perdió contra el Inter la semifinal de la Champions y de esa forma quedo eliminado el equipo que está practicando el mejor futbol de Europa.

En el Mundial de futbol que se está realizando en Sudáfrica los equipos llegan, salvo unas pocas excepciones, con la intención de no perder y se esmeran, durante los partidos que les toca jugar, en no permitir que el adversario juegue.

Y me resulta triste porque me gusta ver jugar al futbol, pero ver buenos partidos y esos son cada vez mas escasos. Los equipos que solo se defienden ganan quizá los partidos, es posible que lleguen a las finales y también las ganen, pero destruyen el espectaculo. Y si se termina el espectaculo es cuestión de tiempo para que ese deporte nos aburra.

Un partido de futbol bien jugado es algo que nadie se quiere perder, pero estos partidos anti-espectaculo, son pocos los que soportan verlos.

Y es que en todos los ordenes de la vida es mas fácil destruir que construir.

Un empresario se ve obligado a dejar todo para construir una empresa, para hacer realidad sus sueños y sus intentos de prosperidad. Pero resulta fácil para los que no participaron en la creación de riqueza exigir la repartición de algo que no les pertenece, destruir lo que no les ha costado. Saquear y repartirse el botín para aparentar un logro no merecido puede resultar atractivo, pero es la senda de la destrucción pues la riqueza existente no es ilimitada, y si se desanima al productor pronto se habrá de agotar.