martes, 22 de marzo de 2011

Perdona, libera tu corazón del pasado


Desde hace varios días he reflexionado sobre la campaña del perdón, esa de "libera tu corazón del pasadoooo", pues me hace ruido el concepto y tengo mis dudas acerca de la certeza de lo que allí aseveran.
En primer lugar quiero diferenciar entre perdón y guardar rencor. No es lo mismo. Una persona puede no perdonar y no guardar rencor. El rencor es un enojo profundo y persistente; un resentimiento arraigado que desequilibra y enferma el cuerpo y la mente. No es la ausencia de perdón lo que daña el alma.
En segundo lugar creo que no todo perdón es posible, porque no es justo. Lo justo es que cada quién sea responsable por las consecuencias de sus actos y si relevamos a los individuos de sus responsabilidades conduciremos a la sociedad a un caos que nadie desea. ¿Es justo perdonar al pederasta o al marido que abusa fisica y emocionalmente de su mujer? ¿Es justo que la viuda del piloto de camioneta urbana perdone al asesino de su esposo? Y, ¿qué hacer con los políticos irresponsables que nos mantienen hundidos en el mas ingrato subdesarrollo?
La tercera idea que me inquieta es que el perdón puede servir de incentivo para que la injusticia se continúe dando. Recuerdo a una abnegada madre que siempre le perdonaba a su hijo los pequeños robos que éste le hacia para satisfacer su vicio, el joven creció y la necesidad de licor también. Hoy en día la atormentada madre se ve precisada a mendigar y robar para cubrir las exigencias de su hijo, que la ha golpeado cuando no le provee.
Plantear el perdón como virtud indiscriminada es irresponsable, porque no es posible, es necesario ponerlo en contexto para juzgar en cada caso su conveniencia.
Dejo al amigo lector la inquietud que ahora me ocupa ¿será posible la paz en una sociedad donde todo se perdona?

Un enlace de interes con un punto de vista un poco diferente al mío http://pensamientoradical.blogspot.com/

3 comentarios:

Walf dijo...

Tenes razón, el tema del perdón es arduo y complejo, según Walter Riso, podemos partir de qué no es perdonar: a) no es absolver, b) no es olvidar, c) no es otorgar clemencia, d) no es sentir compasión, e) no es renunciar a la justicia. El perdón es un proceso personal, es negarse a que el resentimiento siga echando raíces, tiene como objetivo sanar internamente al que lo otorga, no eximiendo de las consecuencias al que lo recibe.

annabelle dijo...

Solo puede perdonar el que ha sido ofendido. Y cuando perdonamos, no se hace porque el ofensor merezca nuestro perdon, sino por nuestra propia paz mental.

Miacori Candiotti dijo...

El PERDONAR en su significado y hecho de liberación de tu alma a borrar poco a poco el dolor, la ira, EL RENCOR...porque el RENCOR, es la frustración de lo más injusto que te haya pasado,no solo aumenta la higuera de fuego en tu alma,sino que la corroe y contamina el Espíritu. y que decir de tu Cuerpo lo enferma y lo consume poco a poco. Es a hora que sepas que la
palabra PERDÓN y el decir Yo Perdono, ES UN COMPROMISO QUE TU ESPÍRITU tiene con tu cuerpo y con DIOS en uno solo. Pues jamas cambies por tu pensar o conclusión de la fuerza que la justicia divina tiene aquí en esta Tierra, y recuerda aquel dicho que: "Todo cae por su propio peso". Libera Perdón ¡¡¡ ahora mismo que tu corazón este libre y dispuesto Amar ¡¡¡.