martes, 11 de agosto de 2009

Obrero

Aahhh, que rico, al fin una banca. Y con sombra. No cabe duda que mi Muni se preocupa por mi bienestar. No se porque me vine a alquilar tan lejos. Bueno, si se. La Adelita quería estar cerca de su familia y, ni modo que me la iba a llevar lejos, si ella es tan buena conmigo. Ya llevamos dos meses juntos, los mejores dos meses de mi vida. Esa mujer no sabe decirme no; o me quiere mucho o le gusta lo que me gusta a mí. Que calor hace. Con todo lo que caminé, esta banca y esta sombra son una bendición. Quien me manda traerme toda la herramienta, pesa mucho y no sé si la voy a necesitar toda. Y bajo este sol que está tan fuerte, de plano los cuates esos del calentamiento tienen razón, yo ahorita no aguanto el calor. Ojalá me den una instalación grande hoy, eso de instalar retazos de alfombra en gradas no trae cuenta, quita mucho tiempo y no se gana casi nada. ¿Metería las tijeras con filo?, si esas van hasta abajo. A la gran, ahora solo falta que pase una camioneta rápido, esos carritos cobran muy caro y no me gustan, pero si no viene camioneta, me voy a tener que ir en uno de esos.
-Tranquilo mano, no empujes.
-Está bien, está bien, mira aquí están treinta pesos. Es todo lo que cargo. Deveras mano, mira mi billetera está vacía, y en las bolsas no cargo nada más.
-No hombre, por favor no te lleves mi mochila. Son solo unos fierros viejos que me sirven para trabajar y no valen nada.
-Mano, por favor. Con eso me gano la vida.
-Ta bueno, pues llevátelos. Ta bien, tranquilo. Si no te estoy brincando.
-Orale, aquí me quedo tranquilo.
Que le voy a decir a la Adelita, ella me dijo que no me trajera todas mis chivas. Mula que soy, por chucho, bueno está. Bueno, gracias a Dios no me hicieron nada. Estoy vivo y estoy completo, ya miraremos que vamos a hacer. Mejor me regreso para la casa.

7 comentarios:

Edwin Méndez dijo...

Al obrero le pasa caminando, en el bus, al que tiene carro en el semáforo, a la entrada del trabajo o casa. Únicamente la JACKY se salva al viajar en su Chopper. Lo esperanzador es que Castresana dice que en Guatemala se está recuperando "la fé", acaso circularán de nuevo dichas camionetas? y Álvaro Colom ya descubrió quiénes corrompen a los pobres policías.

Roberto Farfán dijo...

Y de estas historias cuantas verdad?
Me gustó el monologo, desnudaste muy bien al personaje y su frustracion.
Muy buena.

Zarek dijo...

Mi amigo, qué literario. Qué linda historia y qué familiar suena. Qué tragedia!

Edwin Méndez dijo...

...¡¡¡que bien desnudaste al personaje...al obrero...a la clase trabajadora!!!

El ultimo De Paz dijo...

Ed: es cierto tu comentario de mi amiga la Jacky.
Roberto: Infinidad de historias así, anoche le decía a mi hija: ¿cómo será vivir en un país donde se aplica la ley?
Zarek: Gracias, y si es una tristeza.

Johan Bush Walls dijo...

Ta fregada la cosa maestro. Ya nadie se puede ganar la vida honradamente, no lo dejan, pero hay que hacerle gancho.

Salú pue.

Anónimo dijo...

que bonito,me gusto mucho!
Ojala nos contaras cuentos así todas las noches, aunque no se puede porque cada uno esta en su cuarto.
Pero entonces sigue escribiendolos así los leo...jiji!
Att. Karen