viernes, 9 de octubre de 2009

Aperto libro


El retrete hipócrita

Las tazas del váter (inodoro) en los cuartos de baño modernos se elevan del suelo como flores blancas de nenúfar (ver imagen). El arquitecto hace todo lo posible para que el cuerpo olvide sus miserias y el hombre no sepa qué pasa con los residuos de sus entrañas cuando rumorea por encima de ellos el agua violentamente salida del depósito. Los tubos de la canalización, aunque llegan con sus tentáculos hasta nuestras casas, están cuidadosamente ocultos a nuestra vista y nosotros no sabemos nada de la invisible Venecia de mierda sobre la cual están edificados nuestros cuartos de baño, habitaciones, salas de baile y parlamentos.

Leído en: La insoportable levedad del ser, Milan Kundera

3 comentarios:

Edwin Augusto Méndez Lara dijo...

¡Uyyyy! que malcriadote el cundera! mejor sería sobre la Venecia de flores!

Johan Bush Walls dijo...

Oiga maestro, fíjese que no puedo leer su blog. Creo que el color del fondo se confunde con el de las letras. ¿O será que yo tengo daltonismo?

Salú pue.

Vergónides de Coock dijo...

Hahahahahaha, está bueno lo de la Venecio enmierdada. Suerte.